miércoles, 22 de enero de 2014

Casi once años sin Terenci Moix




La herida de la Esfinge no cicatriza
por
Salomé Guadalupe Ingelmo


En la primavera de 1881, un joven aristócrata inglés decide, como tantos coetáneos, emprender viaje hacia el exótico Oriente. Su pretensión es curar de la melancolía que le ocasiona un pertinaz mal de amores. Pero Egipto, un país donde el pasado sigue estando muy presente, no se revelará el destino más apropiado. En El Cairo coincide con la amante lesbiana de su actual amante, doña Liberata, esposa de un especialista en estudios arqueobotánicos. Su competidora, una cantante de ópera valenciana bastante vulgar, está decidida a lograr que el reputado egiptólogo Maspero le escriba una segunda Aída. Por su parte, nuestro protagonista pretende tratar con el marido de su amada para obtenerla incondicionalmente. Sin saber aún que él, harto de las infidelidades de su esposa, está dispuesto a dejarle el campo libre. Durante su viaje, el inglés entablará amistad con un joven copto que colabora con los arqueólogos occidentales, Petros, por el que se siente atraído a pesar de la impotencia de éste. Y conocerá a un misterioso ladronzuelo nacido en Gurna, cuna de los mayores saqueadores de tumbas: un niño con el porte y el orgullo de los antiguos faraones egipcios, que sostiene ser su hermano y que acabará devorado por un cocodrilo en el mismo lugar en el que antaño pereció el divino Antinoo. Extrañamente, todos los personajes que nuestro protagonista encuentra en su camino y por los que se siente fascinado, hombres y mujeres, se parecen increíblemente entre sí.

PASEO POR EL AMOR
Muchos estudiosos de la obra de Moix se empeñan en explicar, de una forma u otra, la evidente importancia que el sexo cobra en La herida de la Esfinge a través de la homosexualidad del autor. Asegura Joseph María Benet i Jornet que la homosexualidad es «un tema recurrente que no hay ninguna novela suya que no está en primer plano (…) a partir de su homosexualidad, lo entendía todo [1]». Islam Abd El Fattah Abd El Azim [2] se atreve a proponer que Moix intentase demostrar la extrema antigüedad de las prácticas homosexuales al colocarlas en una civilización tan arcaica como refinada. Un escenario además especialmente original, ya que la homosexualidad en ambiente griego y romano ha sido mucho más analizada [leer más...]

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[1]
Juan Ramón Iborra, Detrás del arco iris, en busca de Terenci Moix, Editorial Planeta, Barcelona, 2003, p. 282.
[2] Islam Abd El Fattah Abd El Azim, La Imagen de Egipto en la novela histórica de Terenci Moix, Tesis doctoral del Departamento de Filología Española, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Barcelona, 2007, p. 104.

* Ilustración: Terenci Moix, By Albert Pons (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons, By aitor_avila on the Open Clip Art Library [see page for license], via Wikimedia Commons

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