martes, 21 de agosto de 2007




A cuarenta años del Che (1967 - 2007)
por Pablo Mora

Para saber que está completamente prohibido llorar sobre los vivos y menos aún sobre los muertos.

Para abrazarnos a la Paz desde las barricadas de la guerra. Para prestarle al Comandante su montaña, su sierra, sus morteros; su soledad, su naufragio, sus planos, sus trincheras, sus secretos; su escondite, sus manos y portentos; para empuñar fusiles nuevamente.
Para prestarle su mochila, su escopeta, su carabina, su boina, su barba, su estrella, su bandera o arrechera; su revólver, su camisa, guayabera y documentos. (leer artículo)

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